Después de una semana en clima caliente vuelvo a mi querida Bogotá, y digo querida con un cierto tono sarcástico, pues aunque amo mi ciudad natal, no hay quien tolere el tráfico, el smog, y el estrés colectivo del que sufre esta ciudad. Pero la realidad de esta ciudad también tiene su encanto, después de días vacíos al frente de una piscina, comienza uno a extrañar la ajetreada vida citadina pues todo buen descanso tiene un limite (el aburrimiento).
En Bogotá hay muchas cosas por hacer, solo pararse en la calle ya es suficiente entretenimiento, se puede observar todo un zoológico transitar por las ocupadas calles de la ciudad (y si, digo zoológico, pues los seres humanos somos capaces de emular todas las características animales imaginables), también existe la posibilidad de disfrutar de un excelente café (personalmente soy fan de los nevados de Juan Valdez pero cuando se habla de café prefiero mil veces oma), salir a bailar en uno de los miles sitios que hay destinados para tal propósito, salir a cine, por una buena cerveza, o a emborracharse hasta caer, rock al parque para quienes son amantes de ese plan, temporadas de opera, teatro… o mi plan favorito: caminar y simplemente ver a la gente, inventar vidas, historias, situaciones…y de vez en cuando hablar con un extraño y oír la historia de su vida… amo la ciudad, amo bogotá, y espero amar este nuevo año…
lunes, 7 de enero de 2008
lunes, 17 de diciembre de 2007
Navidad
Hoy fue la primera novena del mes, el primer día de tradiciones navideñas, de excusas para reunirse en familia y comer hasta el cansancio, para luego pararse en la cocina a hablar de pendejadas y recordar navidades pasadas, porque en estas ocasiones es cuando más se refleja que “todo tiempo pasado fue mejor”.
Pareciera que no tengo una visión optimista sobre la navidad, y aunque si la hallo como una época de tradiciones inocuas, debo admitir que me encanta y aún espero con ansias el 12 de diciembre para poder rasgar el papel de los regalos, sabiendo que encontrare el acostumbrado par de medias o algo de plata si el año fue un poco mejor… Esta época saca lo mejor que hay en mí, aunque debo admitir que también me da cierta nostalgia, por personas que uno extraña, por que tal vez el año anterior había mejores perspectivas, pero de cualquier manera esta época es un poco el final de un circulo, el punto en el que se espera que todo mejore y que las cosas inicien o terminen, y aunque no siempre es así, sigue brindando una pequeña esperanza de cambio.
Pareciera que no tengo una visión optimista sobre la navidad, y aunque si la hallo como una época de tradiciones inocuas, debo admitir que me encanta y aún espero con ansias el 12 de diciembre para poder rasgar el papel de los regalos, sabiendo que encontrare el acostumbrado par de medias o algo de plata si el año fue un poco mejor… Esta época saca lo mejor que hay en mí, aunque debo admitir que también me da cierta nostalgia, por personas que uno extraña, por que tal vez el año anterior había mejores perspectivas, pero de cualquier manera esta época es un poco el final de un circulo, el punto en el que se espera que todo mejore y que las cosas inicien o terminen, y aunque no siempre es así, sigue brindando una pequeña esperanza de cambio.
martes, 11 de diciembre de 2007
Doce metros
En wikipedia se define nombre como "la denominacion verbal que tiene una persona o que se le da a una cosa o a un concepto tangible o intangible, concreto o abstracto, para distingirlo de otros." Como lo dice la definición, un nombre permite distinguir una cosa de otra, el nombre es la primera impresión, en el caso concreto, es el título, el titulo de un blog el que permite distinguirlo de otros, el que plantea el tema y el que genera interes (o no...). ¿Por qué doce metros? doce metros son una medida, una linea, una distancia, un espacio, algo que esta cerca o lejos, una imagen, algo alto, algo largo o corto, o simplemente dos palabras, doce metros son lo que uno quiera hacer de ellos, y pueden ser poco o mucho, en pocas palabras, son lo que uno quiere que sean.
Estos son mis doce metros, para hablar de todo o de nada, para ver comentarios y para compartir con todos los que quepan en este pequeño espacio.
Estos son mis doce metros, para hablar de todo o de nada, para ver comentarios y para compartir con todos los que quepan en este pequeño espacio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)